Vuelta 2020 con Vinos de España: Pedro Ximénez (D.O.Montilla-Moriles)

Mientras los ciclistas que disputan la Vuelta a España 2020 “descansaban” rodando suave en las carreteras alrededor de Vitoria-Gasteiz, la sede del gobierno autónomo del País Vasco y del Lehendakari (el primer ministro), en Londres @Rincondecata dormía profundamente después de una semana de locura vinícola-ciclista con el desarrollo simultáneo del Giro d’Italia y la Vuelta.

La histórica ciudad vasca es capital de la provincia de Alava y sus calles principales están bautizadas con los oficios de los gremios, herrería, tintorería, cuchillería y otros más; probablemente habrá una llamada bicicletería! Su nombre compuesto es un compromiso político, Vitoria en español y Gasteiz es el nombre vasco.

Tal vez algunos de los ciclistas se dieron una vuelta por las famosas bodegas vinícolas de la región de Rioja Alavesa y su arquitectura moderna y exótica de los genios polémicos, como la mundialmente conocida Márques de Riscal diseñada por el estadounidense Frank Gehry o Ysios, de la mano del español Santiago Calatrava.

Al reanudarse este martes, la Vuelta ingresa en una de las principales y más famosas regiones del vino, que le ha dado a España renombre mundial y un espacio en las mesas de los restaurantes más famosos e importantes del planeta: La Rioja. Específicamente en la zona norte de la Denominación de Origen Calificada, y la más pequeña; Rioja Alavesa.

Rioja es la D.O líder de España y significa vinos presentes en más de 120 países del mundo, 14.800 viticultores, y 350 millones de botellas producidas por 567 bodegas ubicadas en 144 municipios de tres zonas definidas. De Rioja y sus vinos hablaremos esta semana.

El lunes de descanso, la Vuelta 2020 con Vinos de España, siguió trabajando pero con menos estrés y más dulzura, tomando un vino especial y merecido después del doble e intenso trabajo periodístico de la semana, que culminó el domingo con la victoria del inglés Tao Geoghegan Hart en el Giro de Italia y el liderato del ecuatoriano Richard Carapaz en la Vuelta a España: un Pedro Ximénez, un vino de uvas pasas elaborado con el método Solera por la Bodega Robles, que es considerado entre los 50 mejores vinos del mundo y en 2016 fue seleccionado como el mejor vino dulce de España.

La uva Pedro Ximénez, también conocida como PX, es una variedad blanca española que se cultiva mayoritariamente en la región de Montilla-Moriles en Córdoba (6.160 hectáreas), donde se utiliza para elaborar un vino de postre intensamente dulce y oscuro, secando las uvas al sol y concentrando su dulzor -como los vinos de paja, Paille-, un vino espeso con fuerte sabor a pasas y melazas que se fortifica y envejece en solera. La uva también se cultiva en Andalucía, Castilla La Mancha, Extremadura, Valencia, Catalunya y en Australia, pero principalmente para mezclar con otras variedades.

Los ampelógrafos pensaban que la Pedro Ximénez se originó en algún lugar de Andalucía, donde se cultiva desde el siglo 17. Hay textos de 1618 que hablan del vino de “Pedro Ximénez de Málaga”. En 2007, el análisis de ADN demostró que Pedro Ximénez desciende de la uva árabe de mesa Gibi, que se cultivó en la península ibérica y el sur de Francia y posiblemente llegó durante el período Al-Andalus de dominio árabe. El mismo estudio encontró que Gibi es pariente de la variedad Alarije, empleada en los vinos de Extremadura. Lo que no es claro es el origen del nombre, aunque en 1905 el ampelógrafo francés Joseph Roy-Chevrier afirmó que fue llamada así por el pueblo de Jiménez, en Sanlúcar de Barrameda.

Bodegas Robles fue fundada en 1927, en la sierra de Montilla por Antonio José Robles y su esposa Pilar, que adquirieron los viñedos de la Toledana, el Canillo, Cabriñana y Cañada del Navarro. Su hijo Francisco construyó en 1975 la bodega actual en las afueras de Montilla. Hoy está al frente la tercera generación de la familia, los hermanos Pilar y Francisco Robles que practican la agricultura ecológica.

Es una bodega absolutamente familiar. Pilar la dirige, Francisco -tiene formación de enólogo- es el gerente y embajador, el jefe de bodega es Vicente Martínez Robles y la producción de la gama de vinos que va desde blancos y tintos tranquilos, hasta espumantes, dulces y Vermouth (vermut), está a cargo de la enóloga Rocío Márquez. El vino ícono es el Pedro Ximénez Selección de Robles 1927 (Oro).

Elixir de uva en una botella.

Es un vino sublime. La uvas pasificadas provienen de una solera original de 1927 (año de fundación) que se refresca ligeramente cada año con vinos más jóvenes; en esencia tiene de base un vino con más de 90 años!

Un vino de Montilla-Moriles de este tipo es un elixir de dulce y frescura increíble y una experiencia única. Lo había catado hace varios años junto con los Master of Wine Pedro Ballesteros y Sarah Jane Evans durante mi participación como jurado en el panel de vinos de España en los premios Decanter y le otorgamos la nota más alta en ese momento: 98 puntos.

La botella que hoy presento tiene diez años más y la he ido consumiendo con mucha lentitud en las navidades. Un vino dulce de esta dimensión, solo, sin acompañamiento, es el postre perfecto, con una persistencia en boca de varios minutos, un deleite de sabores de fruta pasa, jalea de membrillo, toffee, caramelo, melazas, cacao dulce, miel manuka, naranjas y unas notas minerales muy leves.

Otra forma de apreciarlo es con quesos cremosos de fermentación tipo azul, el gorgonzola italiano o el Stilton inglés, que fue el compañero perfecto de esta tarde en dos variedades; el tradicional y otro con arándanos. Espectacular y relajante conexión para combatir el frío suave del otoño londinense en mi terraza.

El vino es tan equilibrado y redondo en boca, que su intenso dulzor no es para nada empalagoso y su acidez natural en el retrogusto alarga el placer y el deleite. Tiene 15%Vol de graduación alcohólica que no se perciben por el sabor dulce y las notas finales ligeramente mentoladas. Con el Stilton tradicional más salino, armonizó mejor, pero con el de arándanos me evocaron un plato de cuajada de queso con melado de caña pero se siente mas elegante y fresco. Y de su color y densidad basta simplemente apreciar la fotografía y como ha impregnado la elegante botella.

Creo que el remanente llegará hasta la Navidad 2020, para celebrar y valorar la vida en un año tan atípico, difícil y doloroso por los efectos de la pandemia del Covid-19 en la humanidad. La próxima ocasión lo beberé con una copa de helado, que debe ser otra armonía muy interesante; tal vez de mango para potenciar el dulce, o de limón para contrastar su acidez y encontrar otro equilibrio.

Mientras llega esa ocasión les invito a continuar desde este martes con las uvas y los vinos de Rioja. Salud.

* Sitio web de la Bodega Robles. www.bodegasrobles.es

Vuelta 2020 con Vinos de España: Juan García (D.O.Arribes)

El ecuatoriano Richard Carapaz asumió el comando de la Vuelta a España 2020 en Formigal, al final de una jornada dantesca en que la lluvia y el frío casi constantes diezmaron las fuerzas de varios de los favoritos, incluyendo el campeón defensor Primoz Roglic que por primera vez cedió tiempo, cedió el mando y ahora es cuarto a 30″ del líder.

Carapaz, campeón del Giro d’Italia 2019, redondeó así una jornada histórica para su equipo británico Ineos-Grenadiers que ganó el Giro d’Italia con el inglés Tao Geoghegan Hart (además mejor joven de la prueba), venció en la última etapa contra-reloj gracias a su especialista, el campeón mundial Filippo Ganna, y consiguió el título por equipos.

La etapa de montaña que había sido modificada debido a la imposibilidad de ingresar en Francia, fue ganada por Ion Izaguirre el equipo Astana, después de un gran trabajo preparatorio de su hermano Gorka. Izaguirre ingresó con su triunfo al selecto grupo de 100 ciclistas que han ganado etapa en las tres grandes vueltas del ciclismo mundial.

El otro gran beneficiado de la jornada fue el británico Hugh Carthy del equipo Education First, quien ahora es segundo a 18″. La clasificación general de los favoritos tuvo además el desplome del estadounidense Seep Kuss de la escuadra Jumbo-Visma quien partió 6° a 44″ de su compañero y líder Roglic, y perdió más de nueve minutos en la jornada. El equipo holandés, que largó favorito y los dos primeros días tuvo a cinco de sus ciclistas entre los 15 primeros, ya perdió a dos de sus fichas principales, Tom Dumoulin y Kuss, que ya no cuentan para la victoria.

En cambio Movistar colocó a tres de sus ciclistas en el Top-10 y con dos semanas por delante y de local, puede ser el enemigo a vencer. Enric Mas es 5° a 1:07″, Marc Soler 7° a 1:42″ y el veterano Alejandro Valverde 10° a 3 minutos exactos. Movistar es líder entre las 22 escuadras y Marc Soler es el mejor de los jóvenes.

La Vuelta a España 2020 tiene este lunes la primera jornada de descanso. La Vuelta 2020 con Vinos de España, les presentará un vino dulce muy especial de la uva Pedro Ximénez.

En la Vuelta 2020 con Vinos de España, el invitado del domingo fue Juan García, una variedad autóctona y rara, de la cual sólo hay cultivadas 1.390 hectáreas, 1.260 de ellas en la Denominación de Origen Arribes, en Castilla y León, y el resto en Ribeira Sacra en Galicia. Juan García está plantada principalmente en terrazas en pueblos pequeños de la provincia de Zamora y Salamanca, enclavadas en el desfiladero del cañón del río Arribes del Duero.

El vino de esta tarde-noche (cambió el horario de invierno en Londres y Europa) es un Reserva elaborado por la Bodega Ribera de Pelazas con viñas centenarias: Gran Abadengo de la cosecha 2006.

La bodega y los viñedos están situados dentro del Parque Natural de Los Arribes del Duero, fronterizo con Portugal, en Salamanca. La uva Juan García se considera pre-filoxera, muy vigorosa, resistente a las enfermedades, de brote temprano y muy productiva. Tiene piel de color azul oscuro que da un profundo color Burdeos, rojo granate intenso.

El corazón de Arribes es Pereña de la Ribera, donde queda la bodega que se ha especializado en recuperar las uvas autóctonas Juan García y la extinta Bruñal, y compra buena parte de la cosecha a propietarios de pequeños pagos identificados y controlados por sus técnicos.

Para el vino base Abadengo, se utilizan los viñedos con cepas de hasta 60 años, mientras que en el Gran Abadengo entran las plantas centenarias que son recolectadas y seleccionadas a mano. Son viñedos en vaso ubicados sobre suelos de pizarra y granito que le imparten un marcado carácter mineral al vino.

El vino es de color rojo brillante, muy límpido, con aromas frutales de moras y ciruelas, largo en boca, de muy buen cuerpo y elegancia, con notas de frutos secos (higos), especiado y ligeros tonos dulces de vainilla, provenientes de la crianza en roble francés y rumano durante 18 meses y otros 4 en botella. Después de más de 12 años en botella acompañó con voluptuosidad un plato de charcutería y queso manchego. Un maridaje más profundo se logrará con carnes rojas, aves y estofados en salsa.

Mi valoración le dio 91 puntos. Un vino único y diferente con 13.5%Vol de grado alcohólico, equilibrado y altamente recomendado con un precio de venta de €24, muy razonable para su gran calidad.

* Sitio web de la bodega Ribera de Pelazas: www.bodegasriberadepelazas.com

Giro 2020 con Vini d’Italia: Barbaresco (DOCG)

* Angelo Gaja es considerado “el Rey del Barbaresco” y la fuerza dinámica que proyectó mundialmente estos excelsos vinos elaborados con la uva Nebbiolo que da vida a varios de los vinos íconos de Italia, aquellos tipo “Grand Cru”, los sublimes. Es un italiano encantador, de un carisma inmenso y energizante, amable, siempre sonriente, atento a escuchar y con un espíritu poético y literario que propaga contagiosamente cuando habla de sus vinos. Lo conocí en Londres en 2007 con ocasión de una de las catas de los mejores vinos italianos y su personalidad me cautivó. Recuerdo bien que sus ojos claros se iluminaban explicando los vinos, como si hablara con ellos al igual que lo hacía con su voz y con sus manos. En esa época yo trabajaba con la BBC y además era su experto en vinos y catador en varias importantes ferias vinícolas y concursos internacionales.

Nos rencontramos en Vinexpo en 2009 en Burdeos cuando yo ya me había retirado de la BBC. Me recibió con la misma amabilidad y elocuencia, y así ha sido siempre, dinámico, energético, pero sencillo. Un día de abril de 2013 en Burdeos, coincidimos en el mismo vuelo de regreso a Londres, el último de la tarde.  Lo saludé y a pesar de que ambos hablamos corrientemente inglés y francés, aceptó con paciencia conversar conmigo en mi italiano intermedio porque yo deseaba seguir ”a migliorare il mio italiano”. Siempre he creído que los idiomas abren universos excepcionales. Me explicó que venía a un homenaje y a una cena con la revista Decanter y conversamos hasta abordar el avión de British Airways. Al ingresar y despedirme, pensando que el viajaría en clase negocios (business), me dijo con mucha serenidad que por un viaje de menos de tres horas, el no veía necesario pagar tarifa business. Una gran lección de un empresario exitoso y con los pies en la tierra.

Angelo Gaja nació en 1940 y hoy ha transferido la dirección de la empresa familiar a sus hijos, en cabeza de Gaia (la mayor), aunque no está totalmente retirado. Es bisniesto del fundador de la famosa bodega, Giovanni Gaja (1859) y tiene ancestro español porque la familia llegó en el siglo 17 a Barbaresco -probablemente desde Valladolid según citas históricas- y abrió una taberna donde los vinos de Gaja se servían con la comida. Luego a fines del siglo 19 se embotellaban y vendían al ejército italiano, en 1937 se puso el nombre en grandes letras rojas en la etiqueta, y después de la segunda guerra mundial se adquirieron viñedos de calidad en la zona. Angelo comenzó en la empresa en 1961, después de estudiar vinificación en el Instituto Enológico de Alba y en la Universidad de Montpellier en Francia.

Como viajero infatigable, inició un negocio de importación de grandes vinos que le dio acceso a las grandes bodegas y un mayor conocimiento de la elaboración de los vinos finos. Aplicó experiencias y nuevas técnicas en la producción de los de Gaja, incluyendo crianza en barricas, la elegante botella de tipo francés, los corchos largos (55mm) y en los viñedos la poda en verde, selección parcelaria y reproducción de los mejores clones. Acompañado durante 44 años del eminente enólogo Guido Rivella (el equivalente de Jean-Claude Berrouet en Petrus y Pomerol), Angelo Gaja proyectó a Barbaresco como uno de los grandes vinos del mundo e inspiró a muchos terratenientes de la región a volver a sus viñedos y producir vino de calidad.

Los vinos de Barbaresco tienen hoy estatus de Grand Cru y las críticas iniciales por ser un “modernista” cambiaron al reconocimiento general como una fuerza dinámica del vino italiano que le mereció el premio al Servicio Distinguido al vino de la revista estadounidense Wine Spectator en 1997 y al año siguiente el Hombre del Año de la revista británica Decanter (Decanter Man of the Year 1998). 

Gaja produce 18 vinos diferentes en 100 hectáreas de viñedos en Piamonte dentro de las zonas Barbaresco y Treiso y en Barolo Serralunga d’Alba y La Morra. Además en Brunello en Montalcino (27 hectáreas) y también Super-Toscanos en Bolgheri (110 hectáreas), con una producción anual total de 350.000 botellas. Gaja Barbaresco DOCG, nuestra botella para concluir el Giro 2020 con Vini d’Italia, es el vino insignia de Gaja que se elabora desde su fundación en 1859.

El pelirrojo londinense Tao Geoghegan Hart se consagró a los 25 años frente al Duomo de Milán como nuevo campeón del Giro d’Italia en la etapa final contra-reloj de la edición 103 de la Corsa Rosa y confirmó “la revolución de los jóvenes gregarios” que vive el ciclismo mundial y la llegada de los nuevos talentos a dominar el primer plano.

Apenas dos años mayor que el colombiano Egan Bernal y tres que el esloveno Tadej Pogacar (últimos vencedores del Tour de France), Tao es el primer londinense que gana una de las grandes vueltas del ciclismo mundial. Lo consigue en su cuarto año profesional en el equipo Ineos-Grenadiers -antes Sky Team- al que llegó la temporada previa a Bernal (2017) y después de haber estado como neo-profesional en 2015.

Es el mayor de cinco hermanos y creció en el barrio de Hackney, en el centro de Londres. Debido a la pandemia del Covid-19 y las restricciones de viaje lleva 8 meses sin ver su familia. Este domingo terminó su temporada y ahora viajará como campeón a reunirse con ella y descansar.

Antes del ciclismo practicó con éxito la natación y cruzó el Canal de la Mancha en un equipo de relevos, nadando entre Inglaterra y Francia. A los 15 años trabajó como vendedor -los sábados- en un almacén de bicicletas (Condor Cycles), después de descubrir el gusto por las bielas luego de asistir a la partida del Tour 2007 en la capital británica y al lanzamiento del equipo Sky a finales de 2009.

Diez años más tarde es campeón del Giro 2020 luego de una carrera inicial al servicio de los líderes del equipo dominador creado por Sir Dave Braislford, quien desde hace tres años inició el cambio generacional para ser fiel a la filosofía de la escuadra: contratar talentos y formar campeones. La presentación en Italia es la mejor hasta hoy; con Tao campeón del Giro, mejor de los jóvenes y ganador de dos duras etapas de montaña. Además, otras cinco victorias (4 Filippo Ganna y una Narváez) y campeones por equipos venciendo 7 de 21 etapas, la tercera parte del recorrido.

Sangre nueva y futuro brillante

Tao, el ruso Pavel Sivakov (23 años) y Egan Bernal, son el tridente de Ineos para el futuro, reforzado por una camada de jovenzuelos como el ecuatoriano Jhonatan Narváez (22) vencedor de la etapa 12 del Giro, el colombiano Iván Ramiro Sosa (22), el irlandés Eddie Dunbar (24) y el nuevo prospecto británico, Tom Pickford (21), primero que gana el Giro ciclístico de Italia amateur -en septiembre- y quien desde 2021 será miembro de la escuadra. Y junto a ellos, una pléyade de campeones.

Braislford ha revertido la dinámica de Ineos. A diferencia de años anteriores en que los líderes eran ciclistas maduros y consagrados, hoy son los jóvenes que de gregarios son promovidos rápidamente. Talento y campeones le sobran a Ineos: el ecuatoriano Richard Carapaz (26 años) campeón del Giro 2019, el inglés Simon Yates (28) campeón de la Vuelta a España 2018, el colombiano Daniel Martínez (26) campeón del Dauphiné en 2020, el australiano Rohan Dennis (30)  bicampeón mundial contra-reloj, el italiano Filippo Ganna (24) actual campeón mundial contra-reloj y el más ganador del Giro 2020, y los veteranos Geraint Thomas (34) campeón del Tour 2018 y el australiano Richie Porte (35) tercero en el Tour 2020 y bi-campeón de la Paris-Niza.

El año pasado Tao Geoghegan Hart llegó al Giro como líder del equipo Sky junto con Sivakov. Braislford inició en ese momento el cambio generacional con ellos y luego en el Tour con Egan Bernal. Tao tuvo que abandonar luego de una caída en la etapa 13. Corrió la Vuelta a España y terminó 20°  Sivakov terminó noveno en el Giro. Hace tres semanas, Tao largó en Palermo como gregario de Geraint Thomas y cuando este abandonó asumió el desafío. La revancha del 2019 le llegó este domingo con 39″ de ventaja sobre otro gregario revelación, Jai Hindley, el australiano de Perth, en la costa oeste del país.

En el Giro 2020 con Vini d’Italia, la última etapa, el último vino, fue también una revelación. Más bien, una primicia: la última añada -salió al mercado mundial en julio de este año- del famoso Barbaresco de Angelo Gaja, la 2017! Angelo y su hija Gaia aceptaron muy gentilmente mi invitación a participar en este proyecto excepcional de Ciclismo y Vinos para mostrar y divulgar las regiones productoras, las Denominaciones de Origen, las uvas autóctonas más importantes y los vinos emblemáticos de los tres principales países productores mundiales, siguiendo las tres Grandes Vueltas ciclistas: Tour de France, Giro d’Italia y Vuelta a España.

Con el Barbaresco 2017 de Angelo Gaja, llega al final el Giro, con una preparación especial y cata profesional primero, y un almuerzo especial para maridar el vino que preparó mi esposa Elizabeth y que disfrutamos hasta minutos antes de vivir las emociones finales de la contra-reloj que consagró a Tao Geoghegan Hart como nuevo campeón. Esta es la historia.

El vino Barbaresco se produce en la región de Piamonte en un área de Langhe al este de Alba y Barolo, específicamente en los municipios de Barbaresco, Treiso y Neive, y un área en San Rocco Seno d’Elvio. La mayoría de los mejores Cru se encuentran al sur de Barbaresco, hacia la aldea de Tre Stelle y Treiso donde un microclima ligeramente más fresco, favorece vinos con cuerpo y finura. Tiene el estatus de Denominación de Origen Controlada y Garantizada desde 1980 y consta de 65 Crus individuales.

Se le compara frecuentemente con Barolo, el otro Gran Vino elaborado 100% con la uva Nebbiolo en Piamonte, que se presentó en la etapa 20 del Giro y se produce en áreas vecinas a menos de 10 millas. Ambos vinos comparten semejanzas pero también tienen diferencias claras, entre ellas que los taninos del vino Barbaresco tienden a ablandar más pronto y los vinos se pueden beber a una edad más temprana, pero a su vez no envejecen tanto como un Barolo tradicional.

Los terrenos de la zona de Barbaresco están compuestos principalmente por margas calcáreas y el suelo y clima es muy uniforme lo que le da a los vinos mayor consistencia que la que se consigue en las comunas de la zona de Barolo. Pero las areas de viñedo son más pequeñas y la producción anual de Barbaresco es apenas un 35% de la de Barolo; los vinos son más escasos en el mercado. La zona de Barbaresco tiene influencia marítima y el Nebbiolo madure un poco antes que en la zona de Barolo y que lo taninos en un Barbaresco joven sean más suaves que en el Barolo. Además, la reglamentación DOCG, permite que el Barbaresco tenga un año menos de crianza que el Barolo; como mínimo 2 años (al menos 9 meses en roble) antes de su lanzamiento y envejecer durante al menos 4 años para ser considerados Riserva.

El Gaja Barbaresco DOCG 2017, el ícono de la casa, es un vino varietal 100% Nebbiolo que proviene de 14 viñedos diferentes en la zona de Barbaresco y tiene 12 meses de crianza en barrica y otros 12 meses en grandes toneles de roble. Angelo Gaja es muy cuidadoso en el uso de roble nuevo para la crianza y apenas emplea un tercio de barrica francesa nueva para el primer año y el siguiente el vino pasa a grandes barriles de roble de Eslavonia (100 hectolitros) o de castaño, algunos de los cuales tienen entre 80 y 120 años.

Los Barbaresco tienen una graduación alcohólica mínima de 12,5% pero la mayoría llega al 13,5%. El Gaja 2017 tiene 14% pero dado su gran equilibrio y acidez no se sienten.

Cuando un vino ícono mundial de nivel Grand Cru Classé debe ser degustado (catado) joven, hay que entender su momento vital, respetarlo y acompañarlo lo más técnicamente posible. Mi disciplina profesional y mi filosofía vinícola me han enseñado que un vino del nivel de este Barbaresco (al igual que de buena parte de los que fueron presentados en este Giro y antes en el Tour, y también la Vuelta) deben ser aireados y decantados para apreciarlos y valorarlos en su justa dimensión. Si se sabe que el vino es todavía un “niño” que necesita un largo tiempo de maduración en la botella, como mínimo lo dejo una hora en decantador y trato de recurrir a un diseño específico para el tipo de uva y de vino. En el caso del  Gaja Barbaresco 2017, embotellado apenas en junio pasado, necesitaba una aireación prolongada en un decantador de base ancha y mayor espacio que las “carafes” tradicionales.

Un Barbaresco necesita generalmente un mínimo de 5-10 años después de la cosecha y en ocasiones más antes de ser consumido porque son tánicos y algo ásperos en su juventud. No es un vino de color ni de fuerza alcohólica y mucha fruta negra, sino de sutileza. Debido a la climatología caprichosa, la cosecha 2017 de Gaja fue un 10% menor y hubo necesidad de una selección muy estricta de la uva que se empleó para el Barbaresco. Fue tan duro el impacto que las lluvias redujeron un 20% la producción total de la bodega.

El Gaja 2017 es un vino de color rojo suave con buena densidad (lagrimas medianas) y en nariz ofrece aromas de finas hierbas, cereza, pimienta blanca y tierras minerales; casi que la caliza se siente en nariz. En boca es fresco y franco, con buen volumen, un sabor claramente mineral de los terrenos calcáreos y muy largo, realmente sorprendente porque la persistencia se extiende más de 40″ y el gusto final deja apreciar notas de fruta seca, moras y cereza ácida (morello o griotte). Un vino de gran factura pero muy joven.

A pesar de ello y la sensación inicial secante de la cata, el vino armonizó perfecto con el almuerzo dominical que muy pacientemente cocinó mi esposa. Por tratarse de un vino tánico en su juventud, sugerí un cordero y Elizabeth me deleitó con un filete de pernil de cordero al vino con aceitunas negras y tomate picado y sofreído, acompañado de un arroz mixto (thai y salvaje negro) con azafrán, arvejas y queso parmesano rallado. Realmente perfecto y sorprendente el cambio organoléptico del vino sin y con alimento.

Gracias Angelo, Gracias Gaia por la emoción de un Gran Vino de Italia! Gracias Tao por la emoción “di un gran finale al Giro d’Italia 2020″. Salute!.

NOTA de @Rincondecata, GAJA BARBARESCO 2017: La ficha de cata utilizada para la evaluación organoléptica de este Gran Vino de Gaja fue la graduación sobre 100 puntos de la OIV (Organización Internacional de la Viña y el Vino) pero calificando con los parámetros de mi escala profesional diseñada y patentada hace 10 años, luego de mi experiencia internacional como catador y el análisis de las diversas medidas de notación mundial.

La cata se realizó a las 2.00pm, en recinto cerrado, después de 65 minutos de aireación en el decantador y 10 minutos adicionales en la copa, antes de almorzar y de la fotografía central que ilustra el artículo.

Utilicé el decantador Spiegelau Willsberger Anniversary y para la cata las copas Spiegelau Authentis para vino tinto (22cm de alto, 9cm de ancho máximo y 480ml de volumen), una de las preferidas y recomendadas por sommeliers de nivel mundial. Como se aprecia en mis notas y puntuación, le otorgué 93+, con la salvedad de que es un vino extremadamente joven para su consumo actual, que requiere como mínimo otros 3 años en botella, y el que sería ideal probar nuevamente entre 2023-2025 cuando estará en un mejor momento de evolución. El puntaje en mi escala corresponde a un vino excelente, “due bicchieri e mezzo” y 94 puntos de la revista Decanter.

Vuelta 2020 con Vinos de España: Prieto Picudo (D.O.Tierra de León)

El debutante belga Tim Wellens ganó la quinta etapa de la Vuelta a España en Sabiñánigo mientras que la clasificación general de los favoritos no tuvo cambios y el esloveno Primoz Roglic mantuvo el liderato.

Al final de la fracción el irlandés Dan Martin, segundo en la tabla, golpeó accidentalmente la rueda del español  José Joaquín Rojas y sufrió una caída, al parecer sin consecuencias.

La Vuelta tendrá este domingo un recorrido modificado a última debido a las restricciones por el estado de emergencia sanitaria decretado en Francia que también afectó este sábado la etapa 20 del Giro d’Italia. La que era considerada, la etapa reina de la Vuelta a España a través de los Pirineos franceses, no cruzará el Col d’Aubisque (1.709 ms) ni terminará en el icónico Col du Tourmalet (2.115 ms). En su lugar llegará a la estación de Ski de Formigal, en los Pirineos de la provincia de Aragón, donde en 2016 un ataque de Alberto Contador al que siguió el líder Nairo Quintana, descolgó al británico Chris Froome y su equipo Sky, y le aseguró al ciclista colombiano la victoria en La Vuelta y a su compatriota Esteban Chaves el tercer lugar en Madrid. 

El nuevo trazado tiene 146,4 km (9,8 km más) y tres ascensos; dos simples de segunda categoría y el final de primera, a 1.790 ms. La dificultad del ascenso a Formigal (Aramón Formigal) no está en la pendiente (la máxima es del 10% y en promedio es del 4.6%) sino en que se trata de un ascenso continuo de casi 27 kilómetros desde Biescas. El alto en si tiene 14.5 kms mientras que el Tourmalet eran 19 y el Aubisque de 16, con rampas de hasta el 12%. Ahora, la cima reina de La Vuelta 2020 será el Alto de la Covatilla (1.965 ms) en la penúltima etapa el 7 de noviembre.

Esta noche he descorchado en la Vuelta 2020 con Vinos de España una botella muy especial, 100% de la variedad típica de León, la uva tinta Prieto Picudo. Se trata de 100 Cepas Crianza 2015, un verdadero “vino de garage”, una producción confidencial que elabora César Cubillos en una parcela de 1.5 hectáreas; entre 2.000 y 3.000 botellas anuales, de las que apenas 900 (3 barricas) son su delicioso vino de Crianza.

Prieto Picudo es una de las variedades raras y minoritarias del norte de España; una uva resistente a la sequía, aromática y de piel oscura (nega azulada) que le da un color intenso al vino. Se utilizaba antes para elaborar vinos rosados afrutados o mezclar con Tempranillo y Mencía, pero desde hace unos 20 años ha ganado importancia, renombre y mercado internacional como varietal porque tiene buenos taninos, acidez notable, y se adapta bien a la crianza en roble. En toda la región de Castilla y León hay plantadas 4.101 hectáreas y aunque está autorizada en Andalucía, aún no hay siembras.

La uva es nativa de la zona de Valdevimbre, Los Oteros y la ribera del río Cea, en León. Es precisamente en Corbillos de Los Oteros donde queda la bodega familiar de César Cubillos, un hombre amable y apasionado por la viticultura y esta uva típica, al que conocí en Burgos en septiembre de 2018, durante la Fiesta Internacional del Vino y la presentación de varias bodegas de las Denominaciones de Origen de Castilla y León, paralelo al concurso internacional Premios Zarcillo en el que soy catador desde 2015.

Sus dos vinos me encantaron pero el Crianza, al que le otorgué 90-91 puntos en la escala internacional, me asombró por la elegancia, fuerza y sedosidad de sus taninos. Pero además, la historia de la pequeña bodega merece ser contada para comprender la dimensión de este Gran vino original que César siempre presenta con orgullo y cordialidad junto a su esposa y su hija.

En Corbillos siempre hubo cultivos de viña y el padre de César tenía una pequeña parcela con cien cepas (plantas) con las que producía vino para consumo propio. César se interesó por elaborarlo diferente, a su gusto y estilo, sin limitación de tiempo, y producir un Gran vino de Prieto Picudo. Con ayuda de la familia, amigos y buenos consejos, en 2003 hizo primero una producción pequeña de vino de mesa que llamó Cuarta. El vino gustó. Decidió entonces aprender más y estudió técnicas de enología y viticultura.

Hoy lleva más de 15 años dedicado con pasión a sus vinos 100 Cepas, el nombre que escogió por historia y la facilidad de jugar con el número en la etiqueta para mayor recordación. Desde 2006 los vinos hacen parte de la D.O. León. Utiliza barricas de roble francés y americano que renueva cada tres años y los mejores toneles los destina al vino de Crianza que envejece entre 15 y 20 meses y que sólo produce en las mejores añadas. Ha elaborado sólo seis Crianzas; 2007, 2008, 2012, 2015, 2016 y 2017. Todos están agotados y el 2017 lleva ya 20 meses en barrica y aún no se ha embotellado. El vino joven pasa entre 11 y 12 meses en barrica.

Como la producción depende mucho del clima y la calidad de la añada, César me confirmó que en total produce apenas entre 2.000 y 3.000 botellas y es entendible que con apenas 1.5 hectáreas sea una producción confidencial. Además, como las cepas viejas que dan calidad y complejidad tienen las ramas extendidas sobre el suelo (inusual), la poda se tiene que hacer de rodillas mientras que las viñas en espaldera son más fáciles de cultivar y cosechar.

El sueño de César es una realidad y su vino una joya a descubrir. Un buen vino tinto armoniza con carnes, embutidos y quesos, pero había leído que el salmón rostizado con miel que tanto me gusta, va bien con vinos fuertes de carácter, y me arriesgué con el Prieto Picudo 100 Cepas Crianza. Con más de tres años en botella, este 2015 (14%Vol) y con 15 meses de Crianza es un vino moderno con sabores de fruta ácida como la mora y la grosella negra y un toque mineral y mentolado con suaves tostados de roble. Tiene gran persistencia final y es elegante y graso en el paladar. Cumplida la misión y aprobado el maridaje.

* La bodega  100 Cepas no tiene sitio web pero César me autorizó publicar su correo electrónico: cesar@100cepas.es

Giro 2020 con Vini d’Italia: Barolo (DOCG)

El Giro d’Italia 2020 tendrá este domingo un final de infarto e inédito en la historia del ciclismo mundial, entre dos jóvenes menores de 26 años que disputan por segunda ocasión la difícil prueba y llegan a la última etapa -una contra-reloj individual sobre 15,7 kilómetros- igualados en tiempo: el australiano Jai Hindley y el inglés Tao Geoghegan Hart, de 24 y 25 años respectivamente.

Ambos llegaron a la prueba como gregarios y después de 20 etapas demostraron ser los más completos y parte de la nueva sangre del ciclismo mundial. El londinense Geoghegan Hart, gran amigo y escudero del campeón del Tour 2019, el colombiano Egan Bernal (con quien comparte además nombre), es el más experimentado y venció este sábado a Hindley en la etapa de montaña con final en la estación de Ski de Sestriere, en los Alpes Occidentales, frontera de Italia y Francia. Fue su segundo triunfo y el sexto del equipo británico Ineos-Grenadiers (líder en el Giro), al que llegó como aprendiz hace cinco años y está en su nómina desde 2017.

Hindley se inició en el ciclismo profesional el mismo año en el equipo australiano Mitchelton-Scott, antes de vincularse al holandés Sunweb hace dos temporadas. Ambos disputan su segundo Giro y llegaron como escuderos de sus jefes Wilco Kelderman (hasta hoy líder) y Geraint Thomas, que abandonó en la primera semana. El domingo tendrán la oportunidad de consagrarse. Kelderman, ahora tercero a 1:32″, tiene escasa opción.

Jamás en la historia del ciclismo profesional se había llegado a un final tan incierto, emotivo y enigmático. En la apertura del Giro, una etapa a cronómetro similar en terreno y distancia (15.1 kms), Hindley superó a Tao por 49″ y a Kelderman por 13″. En la contra-reloj de la etapa 14 sobre poco más del doble (34.1 kms), Kelderman fue el mejor de los tres, venciendo a Tao por 37″ y a Jai por 1:52″. El gran favorito a la victoria de etapa es el campeón mundial contra-reloj, el italiano Filippo Ganna del equipo Ineos, ganador de las dos fracciones a cronómetro y de tres etapas del Giro 2020. Y para coronarse campeón en Milán, el favorito es…

La etapa en las montañas del Piamonte, la tierra madre de la uva Nebbiolo y de sus famosos vinos de Barolo y Barbaresco, fue una de las más emocionantes del Giro 2020 y demostró la fortaleza del equipo Ineos que demolió a sus rivales con un ritmo de carrera intenso que impuso el veterano bicampeón mundial australiano, Rohan Dennis, escudero de lujo de Tao en las etapas de montaña y hoy sábado tercero en la meta.

Barolo es el invitado hoy en el Giro 2020 con Vini d’Italia. Barbaresco lo será mañana para cerrar con broche de oro la segunda Gran Vuelta ciclística del año, dentro de la serie especial de @Rincondecata en 2020, recorriendo y presentando las regiones y uvas emblemáticas de Francia, Italia y España -los tres principales países productores mundiales de vino- simultáneamente con el Tour de Francia, el Giro d’Italia y la Vuelta a España.

El Barolo es un vino tinto que se elabora en la región de Piamonte, en el norte de Italia, con la uva autóctona Nebbiolo y es considerado uno de los mejores del país y del mundo. Es un vino de alta graduación alcohólica, generalmente 14-16%Vol (el mínimo es 12.5%) y debe cumplir un tiempo mínimo de añejamiento de 38 meses, 18 de ellos en barricas de roble o de madera de castaño. La legislación es similar a la de los vinos Reserva de Rioja que deben tener tres años de añejamiento y al menos uno en barrica. En el Barolo, cuando el envejecimiento es de cinco años se puede etiquetar como Riserva.

En comparación con el ciclo de crecimiento anual de otras variedades de uva en Piamonte, la Nebbiolo es una de las primeras en brotar y de las últimas en madurar, por lo que la cosecha se hace a mediados o fines de octubre, como ocurre en este momento, mientras se desarrolla el Giro d’Italia.

El nombre del vino Barolo proviene de los Marqueses de Barolo (la familia Falleti) que inició la producción en sus viñedos. La zona de elaboración incluye los municipios de Barolo, Castiglione Falletto, Serralunga d’Alba y parte de las de Cherasco, Diano d’Alba, Grinzane Cavour, La Morra, Monforte d’Alba, Novello, Roddi y Verduno, todos en la provincia de Cuneo, al suroeste de Alba. Los viñedos deben estar ubicados en colinas con pendientes sobre suelos de carácter arcilloso-calcáreo y nunca el vino puede provenir de los valles o áreas planas.

Los vinos tienen Denominación de Origen Controlada y Garantizada (DOCG) y aunque anteriormente tenían tendencia a ser tánicos y asperos que obligaban a una guarda de al menos 7-10 años para que “redondearan” los cambios técnicos en la crianza y en el tipo de toneles (se cambió de grandes a barricas pequeñas) permiten producir vinos más afrutados y adaptados al gusto internacional que se pueden consumir más rápidamente.

El Barolo muy apreciado en Estados Unidos y entre las comunidades italianas alrededor del mundo, pero es un vino de alto precio, a partir de US$25 los de gama media y hasta US$100 o incluso más, como los íconos de marca de los 14 emblemáticos productores asociados desde 2011 en la Accademia del Barolo para promover la imagen mundial de este vino. Son la “excelencia” del Barolo y he tenido la ocasión de probar sus creaciones anualmente durante sus presentaciones en Londres, al igual que dialogar con los productores. La única tristeza es que nunca ha venido Luca Cordero di Montezemolo, quien fuera el presidente de la escudería Ferrari de Fórmula Uno y el hombre que acompañó a los campeones mundiales Niki Lauda (70′s) y MIchael Schumacher (200o’s) en los mejores años de “la Scuderia”. Hablar de otra de mis pasiones, la Fórmula Uno, alrededor de un Barolo de Cordero de Montezemolo con Luca Cordero, debe ser una experiencia histórica. Soy optimista y creo que aún estoy a tiempo.

Los Barolo son vinos concentrados, con buen cuerpo y taninos y acidez pronunciados, pero de color claro, similar a los Pinot Noir que nunca son opacos. Eso lo volví a comprobar esta tarde en nuestro almuerzo especial; pollo en salsa de champiñones y hierbas frescas, acompañado de ensalada italiana de tomates cherry, alcachofas y aceitunas en vinagreta de aceite de oliva y basílico y arroz al cúrcuma.

El vino, no de lujo pero de la excelente cosecha 2015, elaborado por la gran cooperativa Terre del Barolo en Castiglione Falletto (una de las mejores áreas) nos gustó mucho por su frescura y carácter especiado, notas suaves de ciruela, eucalipto, tabaco y hierbas seca, pero su final es corto y ligeramente secante. Como lo señala su corcho de aglomerado es un Barolo que pertenece a la gama de consumo temprano y armonizó muy bien con el plato, que disfrutamos con mucha alegría luego de la sensacional etapa 20 del Giro 2020. Sigo conservando en mi cava para descorchar el año próximo el Barolo de alcurnia 2001 Michele Chiarlo “La Vespa” que me obsequió hace unos años mi “primo” Héctor Vallecilla durante su visita a Londres hace unos años. Después de 20 años de la cosecha, será una gran ocasión disfrutarlo juntos.

Entre tanto, no se pierdan la última crónica mañana domingo; el homenaje al Giro d’Italia 103 y el cierre de la serie Giro 2020 con Vini d’Italia en que les presentaré uno de los mejores vinos Barbaresco del mundo!

* Sitio web de la bodega Terre del Barolo: www.terredelbarolo.com

Vuelta 2020 con Vinos de España: Godello

El ciclismo irlandés repitió victoria en la Vuelta a España 2020 y el sprinter Sam Bennett de la escuadra belga Deceuninck-Quick Step, llegó primero a Ejea de los Caballeros luego de 191 kilómetros recorriendo las llanuras de Aragón.

La cuarta etapa de la prueba y primera realmente sobre terreno llano, no produjo cambios en la clasificación general que sigue encabezada por el campeón defensor Primoz Roglic. La montaña regresa este sábado a La Vuelta, con tres ascensos de segunda categoría en los últimos 50 kilómetros que favorecen a los escaladores, aunque si prefieren reservar fuerzas para la dura etapa del domingo con final en la cima del Col de Tourmalet (2.115ms de altura) en los Pirineos, los gregarios y rodadores pueden tener una oportunidad.

Mientras llega ese momento, me decidí esta noche por descorchar un vino blanco del noroeste español para la cena; un Godello. Es una variedad que tiene su territorio principal en Galicia, en las Denominaciones de origen Valdeorras, Ribeira Sacra y Monterrei, en la frontera con Portugal donde se la llama Gouveio. También es cultivada en el noreste, en la vecina D.O.Bierzo, que es más conocida por ser la zona predilecta de la uva tinta Mencía.

El denominador común de los viñedos es su cercanía con el río Sil, que nace en Cantabria y surca el noroeste de la península ibérica hasta unirse con el río Miño en la Ribeira Sacra.

Pero la uva Godello es originaria de Valencia, del pueblo de Godella, de donde un comerciante gallego llevó muestras a Galicia en 1920 y se implantó en la provincia de Orense. Su principal zona de producción es Valdeorras, en la parte nororiental en viñedos a 500ms sobre el nivel del mar plantadas en suelos de pizarra, en tanto que en valle del río son aluviales y fértiles. La uva, que estaba casi extinta hace 50 años, ha ganado mucho prestigio debido a que produce vinos finos, complejos, elegantes y delicados con notas minerales. Pero sigue siendo minoritaria; solamente 1.200 hectáreas cultivadas en España.

Godello es una uva blanca noble de gran potencial que degusté en todas sus dimensiones en octubre hace dos años en un extraordinario y enriquecedor viaje de descubrimiento de las regiones vinícolas de Galicia organizado por mi gran amigo Luis Paadín para la Xunta de Galicia (el gobierno autónomo). Luis, a quien conocí hace 13 años cuando catamos juntos en el Concurso Mundial de Bruselas, es el gran experto mundial en los vinos gallegos y autor desde hace 12 años de la reconocida Guía de Vinos, Bodegas y Destilados de Galicia.

En la cuarta etapa de la Vuelta 2020 con Vinos de España sobre terreno plano, el Godello Peique 2019, de la afamada bodega del Bierzo, elaborado con viñas de 20 años, fue el protagonista. Se trata de un vino galardonado con medalla de oro en el importante concurso vinícola internacional Premios Bacchus 2019 organizado por la Unión Española de Catadores y en el que participo como jurado desde 2012. La botella, por cierto con una etiqueta muy llamativa, acompañó sin temor la cena de chuleta de cerdo en salsa de pesto con crema y luego las típicas “madalenas” españolas que fueron el postre frugal de la noche. Un vino fresco, de buen cuerpo, con notas cítricas de lima y grosella y un toque balsámico de eucalipto con final terroso suave, al que le doy 89 puntos.

La verdad es que de esta interesante uva implantada hace un siglo en Galicia se elaboran vinos con la estructura y cuerpo de los Burdeos y la delicadeza de los Borgoña blancos, una combinación de lo más puro de ambas famosas regiones productoras de Francia. Los valoro como vinos modernos, cítricos y minerales de corte gastronómico, que no deberían faltar en una cava de prestigio. Independientemente de su origen, es una garantía de calidad y emoción, como me dijo Ana Martín Onzain, mi amiga enóloga que elabora el exótico Txakolí de la primera etapa de la Vuelta a España 2020 y en Valdeorras el emblemático Guitián con Godello de viñedos viejos.

* Sitio web de la Bodega Peique: www.bodegaspeique.com

Giro 2020 con Vini d’Italia: Barbera d’Asti (DOCG Superiore)

El ciclismo perdió hoy el rumbo en el Giro d’Italia.

Los 133 corredores que continúan disputando la segunda carrera más importante del calendario mundial, se rebelaron y se negaron a cumplir la totalidad del recorrido de la etapa 19 entre Morbegno y Asti -la más larga de la prueba de tres semanas sobre 258 kilómetros en terreno plano- argumentando exigencia física y los efectos del tiempo frío y las lluvias de otoño sobre los deportistas.

Después de la fantástica etapa del jueves con el ascenso al Paso del Stelvio (Cima Coppi) y los favoritos disputando con espiritu deportivo la victoria, la de hoy fue una deplorable farsa que tendrá consecuencias legales y deportivas para los ciclistas, cuya actitud ha sido criticada tanto por el director del Giro, Mauro Vegni, y varios directores de los equipos que siguen en carrera. Jumbo-Visma y Mitchelton Scott se retiraron la semana anterior debido a los contagios de Covid-19.

Al parecer el cansancio físico y mental de los ciclistas, los llevó a enfrentarse a la organización luego de que por cierres de carreteras se anunció en la noche del jueves que se agregarían otros 5 kms a la etapa. Se resistieron a largar en Morbegno pero la etapa se inició y a los 8 kms de recorrido los ciclistas pararon y se montaron en los buses de los equipos. La disputa se resolvió temporalmente, aceptando recortar la jornada a 124 kilómetros por un recorrido más suave. A dos días del final y con la etapa de este sábado modificada (no tendrá los ascensos a las duras cimas en el lado francés del Colle dell’Agnello y el Col de l’Izoard), el cierre del Giro será la contra-reloj del domingo a Milán.

Stress, fatiga, el Covid-19?. El daño está hecho porque las condiciones climáticas imperantes no eran tan malas como señalaron los ciclistas y no había necesidad de activar el protocolo de seguridad meteorológico de la UCI, la Unión Ciclista Internacional. La realidad es que hubo una rebelión de los pedalistas contra la organización de la carrera y ello crea un precedente muy delicado para el futuro del deporte. Las fracción la ganó el checo Josef Cerny y la clasificación de los favoritos no sufrió cambios.

El Giro 2020 con Vini d’Italia había preparado la presentación de un Barbera d’Asti, un vino tinto elaborado con la uva Barbera cultivada en las colinas de Monferrato, en el centro de Piamonte y Asti, donde concluyó la traumática jornada. Es un vino que por ley se elabora con un mínimo de 90% de la uva Barbera (se le puede mezclar Merlot y Cabernet Sauvignon), que fue promovido en 2008 a la categoría de Denominación de Origen Controlada y Garantizada (DOCG).

La uva Barbera es cultivada en 169 comunas del Piamonte (118 en la provincia de Asti) y el resto en el área vecina de Alessandria. En Asti los vinos se etiquetan Barbera d’Asti DOCG y Barbera d’Asti DOCG Superiore, que deben tener niveles mínimos de alcohol del 12% para el normal y del 12,5% para el Superiore, aunque algunos pueden alcanzar 14,5% como nuestro vino de esta tarde. Como hecho interesante hay libertad para la crianza en barrica en los primeros y para los Superiore la única exigencia es un mínimo de seis meses y que los vinos salgan a la venta 14 meses después de la cosecha, en noviembre del año siguiente.

El Barbera d’Asti es un vino afrutado de color rojo profundo cuando proviene de la zona norte y suelos calcáreos, como este joven (cosecha 2018) elaborado por la exitosa e importante cooperativa Araldica, de Castelvero, en el noroccidente de Piamonte. En la copa ofreció buena densidad (lagrimas medianamente lentas) y notas de ciruela y mora en nariz.

Lo había seleccionado para la etapa plana de hoy porque es un vino de textura suave y vibrante gracias a la acidez de la uva y las notas frutales y especiadas. Creo que este tiene un paso mínimo por barrica porque en ningún momento se siente el roble y fue un buen acuerdo con mi sandwich de pavo y lechuga de mi frugal almuerzo tras mi larga jornada del jueves. Un vino amistoso, fresco y amable que debe armonizar perfecto con pasta tagliatelle, ragú, embutidos, quesos blandos e incluso pescados blancos como el bacalao. La etapa fue en cambio controversia y discordia.

* Sitio web de la bodega cooperativa Araldica: www.araldicavini.com

ARALDICA: Esta cooperativa de Castelvero es uno de los productores más importantes de Barbera d’Asti y Barbera d’Alba, y también elabora excelentes vinos de Gavi, Moscato y Prosecco. Fue fundada en 1954 por un pequeño grupo de productores, encabezados por el cura párroco y ha evolucionado hasta ser la bodega más grande del Piamonte.

Está dirigida por el enólogo Claudio Manera, quien lidera un equipo integrado por su esposa Lella (en el laboratorio) y otros cuatro enólogos que son responsables de la calidad de la producción.

La cooperativa tiene 200 socios que cultivan 900 hectáreas de viñedo en toda la región, y en particular los de las colinas de Monferrato se destacan por la calidad de su Barbera. Tiene una moderna planta de embotellado y una bodega con control de temperatura con capacidad para almacenar las barricas elaboradas con roble esloveno, tradicionalmente empleado en esta región fronteriza. Cultivan principalmente variedades de uva autóctonas como Barbera, Nebbiolo (los vinos finales del Giro 2020, el sábado y domingo) y Dolcetto para los tintos y cortes, y Arneis y Moscato para los blancos. Además cultivan variedades internacionales como Merlot, Cabernet Sauvignon y Chardonnay. Los viñedos se extienden en las localidades de Langhe, Monferrato, Roero y Gavi.